// January 16th, 2009 // 2 Comments » // Opinión

Taba de resultados de encuesta. elPeriodico Enero 16 2009
Una interesante encuesta se publico en el diario “elPeriodico” titulada “Otto Pérez Molina al frente de la intención de voto” en donde apuntan que si las elecciones para Presidente fueran hoy, el ex candidato del Partido Patriota superaría a sus contendientes. Esto reflejado por La Encuesta realizada por la firma Borge y Asociados por encargo del mismo medio. Se trata de una medición realizada entre el 3 y 9 de enero, en todo el territorio nacional.
Entre algunas de las cosas que más me llama la atención, y que en esta publicación no se menciona, es que Alfonso Portillo tiene un 5.3% quedando en un 4to posible lugar. Es obvio que el ex-presidente no pude optar para ese cargo nuevamente, pero me deja mucho en que pensar ese 5.3% de los encuestados (guatemaltecos como usted y como yo) que aún ponen sus esperanzas en personajes tan manchados por sus malos y corruptos instintos.
Me pregunto… si Jorge Serrano Elías se re eligiera para el cargo de presidente… ¿cuantos ciudadanos guatemaltecos votaría por el?; si las leyes lo permitieran… ¿se repetiría la historia de Perú, en donde un personaje corrupto que fue encontrado culpable de todos sus malos actos y destituido, luego es perdonado por la ley y puesto en el cargo supremo por las mismas victimas de su inconciencia? ¿Me pregunto si en Guatemala los ciudadanos poseemos una sana memoria histórica que nos libre de caer en manos de criminales corruptos e impunes una ves más?
Los incesantes malos actos que personajes como estos realizan, se burlan públicamente de cada uno de los habitantes nuestro país. Estoy de acuerdo que dichos actos tienen la posibilidad de ser perdonados por un sistema corrupto de leyes y hasta saldados por una suma de dinero (fianza), pero nunca deben de ser olvidados de la memoria de un pueblo, ya que de lo contrario corremos un grave peligro caer incesantemente en el mismo hoyo.
Por esto creo que en el ambiente histórico-político el termino “perdonar pero no olvidar” tiene un poco más de coherencia y validez.